Pilar de la Horadada es el punto donde la Costa Blanca se despide. Es el municipio más meridional de la provincia de Alicante y de toda la Comunidad Valenciana, pegado ya a la Región de Murcia, y por eso cierra literalmente ese eje “desde Dénia hasta Pilar de la Horadada” con el que se suele resumir el litoral alicantino.
Pero reducirlo a un punto en el mapa sería injusto. Pilar es un municipio con doble alma: un casco agrícola de interior, castellanohablante y de vida muy local, y una franja costera —Torre de la Horadada, Mil Palmeras, El Mojón— con playas de bandera azul, dunas protegidas y una comunidad internacional que ha ido echando raíces durante décadas.
Esta guía recorre las dos caras: qué ver, dónde bañarse, cómo se vive aquí durante todo el año y qué hay que saber si te estás planteando comprar o instalarte. Los datos de población, precios y fiscalidad van citados con su fuente y su fecha, porque en esta zona cambian rápido.
Datos rápidos de Pilar de la Horadada
- Comarca: Vega Baja del Segura (extremo sur de la provincia de Alicante).
- Población: 24.316 habitantes (INE, revisión del padrón de 2025).
- Lengua: municipio de predominio lingüístico castellano reconocido legalmente. A diferencia de la mayor parte de la Costa Blanca norte y centro, aquí no se habla valenciano de forma habitual.
- Litoral: más de 4 kilómetros de costa, con seis playas galardonadas con bandera azul en 2026.
- Núcleos principales: casco urbano de Pilar, Torre de la Horadada, Mil Palmeras, El Mojón, Pinar de Campoverde y Lo Monte.
- Municipio joven: se segregó de Orihuela el 30 de julio de 1986; celebra esa fecha cada año.
- Economía: agricultura de regadío, turismo residencial y comercio.
- Precio medio de venta: 3.363 €/m² en el conjunto del municipio y 3.746 €/m² en Torre de la Horadada (Idealista, junio de 2026).
- Fiesta mayor: Fiestas Patronales en honor a la Virgen del Pilar, primera quincena de octubre, con el Desfile de Carrozas declarado de Interés Turístico Local.
Dónde está y por qué es distinto al resto de la Costa Blanca
Pilar de la Horadada ocupa el último tramo del litoral alicantino antes de entrar en Murcia. Al sur limita con San Pedro del Pinatar; al norte, su costa enlaza con Orihuela Costa a la altura de Mil Palmeras. Está a unos 45 minutos del aeropuerto de Alicante-Elche y a apenas 25 del aeropuerto de la Región de Murcia (Corvera), lo que le da una doble conexión aérea poco habitual en la zona.
Hay dos rasgos que lo separan del resto de pueblos de esta guía.
El primero es la lengua. Buena parte de la Vega Baja del Segura, y Pilar entre ellos, es de habla castellana. No encontrarás aquí la toponimia y la rotulación en valenciano que domina la Marina Alta o la Marina Baixa. Para un residente extranjero es un matiz práctico: los trámites, la vida diaria y la relación con la administración se desenvuelven íntegramente en castellano.
El segundo es su juventud como municipio. Pilar perteneció a Orihuela hasta 1986, cuando logró la segregación tras años de reivindicación vecinal. Eso explica que buena parte de su equipamiento —polideportivos, paseos marítimos, la propia ordenación de la costa— sea moderno y esté en expansión continua. No es un pueblo con siglos de casco histórico monumental, sino un municipio que ha construido su identidad en las últimas décadas y que sigue creciendo.
Esa combinación —costa cuidada, pueblo agrícola auténtico, buenas conexiones y un ritmo más tranquilo que Torrevieja u Orihuela Costa— es lo que atrae tanto al visitante como al comprador que busca un sitio “de verdad” sin renunciar a la playa.
Un poco de historia: de la vía romana a la segregación
El nombre lo dice casi todo. “Horadada” significa perforada, agujereada: alude a la costa rocosa y horadada por el mar en la punta donde se levanta la torre vigía, y de ahí lo tomó primero la torre y después todo el municipio. El “Pilar” llegó con la devoción a la Virgen del Pilar, patrona del pueblo.
La zona está habitada desde antiguo. En el término se conservan los restos de Thiar, una mansión romana —una estación de descanso— situada en el trazado de la vía Augusta, la gran calzada que recorría el litoral mediterráneo. Las canteras romanas de piedra de los alrededores completan ese pasado, que confirma que esta esquina de la Vega Baja lleva explotada y transitada desde época imperial.
Durante siglos, sin embargo, Pilar fue una pedanía dependiente de Orihuela, la gran ciudad de la comarca. La torre vigía del siglo XVI, levantada dentro del sistema defensivo contra la piratería berberisca que asolaba la costa, es el testimonio más visible de aquella etapa: una atalaya para dar la voz de alarma cuando aparecían las velas de los corsarios.
El gran hito contemporáneo es reciente. Tras años de reivindicación vecinal, Pilar de la Horadada logró segregarse de Orihuela el 30 de julio de 1986 y constituirse en municipio independiente. Esa fecha se celebra cada año, y explica el carácter del lugar: un municipio de espíritu joven que en apenas cuatro décadas ha tenido que dotarse desde cero de infraestructuras, servicios y una ordenación urbana propia. Buena parte de lo que hoy hace atractivo a Pilar —paseos marítimos, polideportivos, la propia gestión de sus playas— es fruto de ese esfuerzo de las últimas décadas.
Los núcleos de Pilar de la Horadada
Entender Pilar pasa por entender que no es un solo lugar, sino un mosaico de núcleos con caracteres muy distintos.
El casco urbano de Pilar
Es el corazón administrativo y comercial, situado unos kilómetros hacia el interior. Aquí está la vida local durante todo el año: la Calle Mayor con sus comercios, el mercado, los bares donde se desayuna, el ayuntamiento y la iglesia. Es la zona menos turística y más “pueblo”, con precios de vivienda más contenidos y una comunidad estable. Quien busca integrarse en la vida cotidiana española, y no solo en una urbanización de expatriados, suele mirar aquí.
Torre de la Horadada
El núcleo costero más consolidado y con más encanto. Toma su nombre de la torre vigía del siglo XVI que preside la punta, y combina un pequeño puerto deportivo, calas recogidas y un paseo marítimo agradable. Es la zona más cotizada del municipio en precio por metro cuadrado, y la que concentra la vida de verano. Tiene ambiente sin la masificación de destinos mayores.
Mil Palmeras
Al norte, ya lindando con Orihuela Costa, Mil Palmeras es la zona de playa familiar por excelencia. Arena fina, aguas poco profundas, una amplia oferta de chiringuitos y restauración a pie de arena, y urbanizaciones pensadas para segunda residencia. Es de las más frecuentadas del sur de la Costa Blanca en temporada alta.
El Mojón
El punto más al sur, prácticamente en la frontera con Murcia. Es un núcleo tranquilo, residencial, con playa propia y un perfil más discreto que Torre o Mil Palmeras.
Pinar de Campoverde y Lo Monte
Tierra adentro, en el área rural, Pinar de Campoverde es una urbanización arbolada con servicios propios, comercios y centro deportivo, muy apreciada por quienes prefieren vivir rodeados de pinos y a cierta distancia de la costa. Cerca queda el paraje natural de Río Seco y el área de Lo Monte. Es una alternativa más verde, tranquila y a menudo más económica que la primera línea de playa.
Las playas de Pilar de la Horadada
El litoral pilareño es corto —poco más de cuatro kilómetros— pero variado: alterna arenales largos con dunas protegidas y pequeñas calas recogidas junto a las zonas rocosas. En 2026, seis de sus playas revalidaron la bandera azul: Las Higuericas, Puerto, El Conde, Jesuitas, Rocamar y Mil Palmeras.
Mil Palmeras
La más familiar y una de las más concurridas. Arena fina y dorada, aguas tranquilas y poco profundas, parques infantiles, paseo de madera y una nutrida oferta de chiringuitos. Es garantía de baño seguro y acceso cómodo, ideal con niños. La contrapartida es que en julio y agosto, y sobre todo los fines de semana, se llena.
Las Higuericas
La favorita de muchos residentes. Lo que la distingue son sus formaciones dunares, que en algunos tramos han llegado a alcanzar varios metros de altura, y un ambiente de chiringuitos con música que la convierte en punto de encuentro de la comarca. Ronda el kilómetro de longitud y tiene un grado de ocupación alto en verano.
Los Jesuitas
Playa céntrica y recogida en Torre de la Horadada, con un ambiente distendido y muy animado en los meses de calor. Cuenta con paseo marítimo en su parte superior. Es de las más queridas por familias y grupos de amigos.
El Conde y la Playa del Puerto
El Conde, situada a los pies de la torre vigía, es una de las más fotogénicas y, gracias a la claridad del agua sobre los fondos de roca, uno de los mejores puntos para hacer snorkel. La Playa del Puerto, junto al puerto deportivo, completa la oferta más urbana de Torre de la Horadada.
El Mojón y la playa canina
El Mojón cierra la costa por el sur, ya en el límite con San Pedro del Pinatar. Y para quienes viajan con perro, el municipio habilita un tramo de baño canino conocido como la Playa de las Rocas, entre Las Higuericas y El Mojón. En las playas principales los perros no se permiten en temporada de verano (habitualmente del 15 de junio al 15 de septiembre); fuera de esas fechas sí, atados en las zonas con bañistas.
Un apunte práctico que se agradece: el aparcamiento junto a las playas de Pilar es gratuito, sin parquímetros ni zonas de pago, algo cada vez más raro en la costa.
Qué ver y qué hacer en Pilar de la Horadada
Más allá de la playa, Pilar tiene un patrimonio modesto pero interesante y un entorno natural muy aprovechable.
Patrimonio e historia
La iglesia de Nuestra Señora del Pilar, del siglo XX, dedicada a la patrona que da nombre al pueblo, preside el casco urbano y es el centro de la vida festiva.
La torre vigía de la Punta de la Horadada es la construcción más emblemática: una torre defensiva levantada para vigilar la costa frente a los ataques de piratas berberiscos. Hoy ofrece unas vistas magníficas del litoral y da nombre a todo el núcleo de Torre de la Horadada.
Para quien tenga curiosidad por el pasado remoto de la zona, el Museo Arqueológico y Etnológico Gratiniano Baches recoge los hallazgos locales, y en el término se conservan las ruinas de Thiar, una antigua mansión romana que era parada en la vía Augusta, además de antiguas canteras romanas de piedra. Es un recordatorio de que esta esquina de la Vega Baja lleva habitada y explotada desde época romana.
Naturaleza y rutas al aire libre
Aquí está una de las bazas menos conocidas de Pilar. La Senda del Pilar al Mar aprovecha la rambla urbana para conectar el centro del pueblo con la playa de Las Higuericas: son unos 3 kilómetros (6 de ida y vuelta) señalizados que se pueden hacer a pie, en bici o en patines.
En el área rural, el paraje de Río Seco, en Pinar de Campoverde, ofrece rutas de senderismo por el lecho del río —una de unos 4 kilómetros y otra más larga de 10 que pasa por Lo Monte y termina en Mil Palmeras—. Conviene tener precaución tras las lluvias, porque es zona inundable.
Los aficionados al ciclismo tienen un recorrido llano y panorámico de referencia: desde Mil Palmeras se puede pedalear hacia el norte pasando por Torre de la Horadada y continuar hasta La Mata y Torrevieja, unos 25 kilómetros por trayecto siguiendo la costa. En Torre de la Horadada hay alquiler de bicicletas eléctricas para quien prefiera pedaleo asistido.
Y a un paso, ya en Murcia, está el Parque Regional de las Salinas y Arenales de San Pedro del Pinatar, un humedal de más de 850 hectáreas con flamencos, molinos de sal y baños de lodo, que merece de sobra el corto trayecto.
Gastronomía
La cocina de Pilar bebe de dos fuentes: la huerta de la Vega Baja y el mar. De la tierra llegan las alcachofas, los productos de regadío y los platos de cuchara; del puerto, el pescado y el marisco de la zona. Los arroces —caldosos, melosos o secos— son fijos en las cartas, igual que en toda la costa alicantina. En Torre de la Horadada y Mil Palmeras abundan los chiringuitos y restaurantes a pie de playa, mientras que en el casco encontrarás la cocina más tradicional y los precios más de pueblo. Durante las fiestas patronales se celebra además GastroPilar, con showcooking, degustaciones y talleres de producto local.
Calendario de fiestas de Pilar de la Horadada
Pilar reparte celebraciones a lo largo de todo el año, entre el casco y los núcleos costeros. Estas son las principales:
| Fecha | Fiesta | Dónde |
|---|---|---|
| Febrero | Carnaval | Casco urbano |
| Finales de abril / primeros de mayo | Feria de Sevillanas | Recinto ferial (Parque Raimundo Benedicto) |
| Principios de mayo | Cruces de Mayo | Casco urbano |
| 15 de mayo | Romería de San Isidro (patrón de los agricultores) | La Cañada de Praes |
| Noche del 23 al 24 de junio | Hogueras de San Juan | Barrio de Las Casicas |
| 30 de julio | Fiesta de la segregación municipal | Casco urbano |
| Julio y agosto | Fiestas de verano | Torre de la Horadada, Mil Palmeras, El Mojón y Pinar de Campoverde |
| 6-13 de octubre | Fiestas Patronales de la Virgen del Pilar | Casco urbano |
| Penúltimo sábado de octubre | Desfile de Carrozas (Interés Turístico Local) | Casco urbano |
| Diciembre | Fiestas navideñas (“Nieva en Pilar”, belén, alumbrado) | Casco urbano |
Las Fiestas Patronales son el gran momento del año. Giran en torno al 12 de octubre, día de la Virgen del Pilar, y coinciden con el Día de la Comunidad Valenciana (9 de octubre). Destacan la multitudinaria ofrenda de flores del día 11, la procesión de la patrona el día 12 y, como broche, el Desfile de Carrozas, con las peñas como protagonistas.
Vivir en Pilar de la Horadada
Aquí es donde Pilar interesa especialmente a quien no viene solo de vacaciones. El municipio lleva décadas recibiendo residentes extranjeros —británicos, escandinavos, belgas, neerlandeses, alemanes— que combinan el clima, la playa y unos precios todavía más razonables que en los grandes destinos vecinos.
El perfil del residente
La comunidad internacional se concentra sobre todo en la costa (Torre de la Horadada, Mil Palmeras) y en urbanizaciones de interior como Pinar de Campoverde, donde el peso de residentes extranjeros es muy alto. En el casco urbano, en cambio, la vida sigue siendo mayoritariamente española y muy local. Elegir zona, por tanto, condiciona bastante el tipo de vida cotidiana que tendrás.
Que sea un municipio castellanohablante facilita las cosas a quien ya estudia o chapurrea español: no hay que lidiar con una segunda lengua cooficial en los trámites ni en la calle.
Precios de la vivienda
Según Idealista (junio de 2026), el precio medio de venta se sitúa en 3.363 €/m² en el conjunto del municipio, con una ligera bajada mensual (-0,4 % frente a mayo). La costa se paga más: Torre de la Horadada alcanza los 3.746 €/m², y allí sí con tendencia al alza (+1,6 % en el mes).
En la práctica, eso se traduce en un abanico amplio: apartamentos y bungalós reformados en el casco desde el entorno de 135.000 €, obra nueva de adosados en torno a 270.000 €, y villas a pie de playa en Torre de la Horadada que superan con holgura los 600.000 €. Sigue siendo, en conjunto, más asequible que la primera línea de Orihuela Costa o de la Marina Baixa, lo que explica el interés comprador creciente.
(Los precios de mercado se mueven mes a mes; conviene contrastar la cifra actualizada en el momento de la compra.)
El NIE y el empadronamiento
Para casi cualquier gestión con recorrido en España —comprar una vivienda, abrir cuenta bancaria, contratar suministros, matricular un coche— necesitarás el NIE (Número de Identidad de Extranjero). Es el identificador fiscal para no nacionales y es el primer paso de cualquiera que quiera instalarse.
El segundo es el empadronamiento: inscribirte en el padrón municipal del Ayuntamiento de Pilar de la Horadada acredita que vives aquí y da acceso al sistema sanitario, a plaza escolar y a los servicios municipales. Además, el número de empadronados repercute en la financiación del municipio, así que es un trámite importante también para el propio pueblo.
Ambos son gestiones sencillas sobre el papel, pero con citas, formularios y requisitos que cambian y que, hechos por primera vez y en un idioma que no es el tuyo, se atascan con facilidad.
Impuestos al comprar una vivienda
Comprar en Pilar implica, como en toda la Comunidad Valenciana, contar con los impuestos asociados. En 2026 el marco autonómico se ha aligerado:
- El ITP (Impuesto de Transmisiones Patrimoniales), que se paga en la compra de vivienda de segunda mano, se ha reducido del 10 % al 9 % para inmuebles de valor inferior a un millón de euros, con efecto desde el 1 de junio de 2026.
- El AJD (Actos Jurídicos Documentados), aplicable en obra nueva y en la formalización de préstamos hipotecarios, ha bajado del 1,5 % al 1,4 %.
- La exención en el Impuesto sobre el Patrimonio se ha elevado hasta el 1.000.000 de euros (con efecto desde el devengo de 31 de diciembre de 2025).
A eso se suman los gastos habituales de notaría, registro y gestoría. Conviene presupuestar en torno a un 10-12 % del precio de compra en impuestos y gastos, y confirmar las cifras vigentes en el momento de firmar, porque estos tipos se revisan periódicamente.
Servicios, sanidad y conexiones
Pilar dispone de centro de salud, colegios públicos y concertados, comercio de proximidad en la Calle Mayor y grandes superficies cercanas (la zona comercial de La Zenia, en Orihuela Costa, queda muy cerca de Mil Palmeras). La doble cercanía a los aeropuertos de Alicante y Corvera (Murcia) es una ventaja real para quien viaja a menudo a su país de origen. El clima acompaña casi todo el año, con una temporada de baño larga y muchos días de sol también en invierno, lo que hace que buena parte de la comunidad extranjera resida aquí de forma permanente y no solo en verano.
Comprar o instalarse en Pilar de la Horadada: por dónde empezar
Pilar reúne los ingredientes que busca mucha gente que llega del norte de Europa: playa de calidad, un pueblo auténtico con vida propia, precios todavía razonables y trámites en castellano. Pero el salto de “me gusta este sitio” a “ya vivo aquí” pasa por una cadena de gestiones —NIE, padrón, apertura de cuenta, contrato de compraventa, liquidación de impuestos, alta de suministros— que en un idioma y un sistema administrativo ajenos se hace cuesta arriba.
Ahí es donde una gestoría con experiencia en residentes extranjeros ahorra tiempo, errores y sustos: se encarga de las citas, prepara la documentación, calcula correctamente los impuestos que tocan y te acompaña en la firma ante notario. Si te estás planteando comprar o empadronarte en Pilar de la Horadada, contar con ese apoyo desde el principio evita que un trámite mal hecho se convierta en un problema meses después.
Una despedida de la Costa Blanca que sabe a hogar
Pilar de la Horadada es el último pueblo de la Costa Blanca por el sur, pero no es un final anodino. Es un municipio joven, con carácter, que ha sabido cuidar sus playas sin perder su alma agrícola y que ofrece algo cada vez más difícil de encontrar en el litoral: autenticidad a un precio sensato.
Para el visitante es un descubrimiento tranquilo, lejos de las aglomeraciones. Para quien busca un lugar donde quedarse, es una de esas localidades que empiezan siendo un destino de vacaciones y terminan convirtiéndose en hogar.